LO QUE NO SABÍAS DE LA PESCA CONTINENTAL EN ESPAÑA: LAS REVELACIONES DE UN ESTUDIO MASIVO
NOTA: aquí tenéis los resultados de la encuesta que muchos contestasteis.
Radiografía de la pesca continental en España: aspectos técnicos, sociales y económicos. Pablo Alberto Amrein De Luca. Trabajo fin de Grado en Ingeniería Forestal. ETSI Montes, Forestal y del Medio Natural. Universidad Politécnica de Madrid. 2025
Más allá de la caña y el sedal
Aunque la pesca suele verse como un pasatiempo tranquilo, en España es mucho más. El premiado TFG de Pablo Amrein De Luca (pablo.amrein.deluca@alumnos.upm.es) basado en una encuesta masiva con 5.456 respuestas válidas, muestra que la pesca continental tiene un impacto económico, cultural y social importante y expone algunos hallazgos que acreditan la relevancia actual de la pesca continental en España.
No es solo una afición: es un motor económico invisible
Uno de los principales hallazgos del estudio es el significativo impacto económico de la pesca continental, un aspecto que no queda reflejado en las estadísticas oficiales. El gasto asociado a la pesca queda diluido en categorías generales como "actividades deportivas" u "ocio al aire libre", haciéndola prácticamente invisible a nivel institucional.
La pesca impulsa las zonas rurales al generar flujo económico para negocios y servicios locales. Los pescadores generan un flujo económico constante que beneficia a multitud de pequeños negocios y servicios locales.
El estudio detalla los gastos en equipos, cañas, carretes, señuelos y muchos otros, pagos en licencias y permisos de cotos, viajes y alojamientos en hoteles, campings o casas rurales, y servicios locales como restaurantes y tiendas, guías de pesca y alquiler de material.
Este movimiento económico sostiene empleos y estimula las economías locales de pueblos y comarcas que a menudo dependen del turismo y las actividades al aire libre para mantenerse. La falta de registro estadístico dificulta reconocer el valor de la pesca como herramienta estratégica para el desarrollo rural y la lucha contra la despoblación.
Un patrimonio cultural de 400 años que se está perdiendo
La pesca en España posee un profundo arraigo cultural e histórico que ha sido sistemáticamente olvidado. Basta recordar el "Manuscrito de Astorga", con más de 400 años, que documenta técnicas de pesca a mosca en León y el uso de plumas de gallos leoneses, una línea genética única y reconocida internacionalmente. El manuscrito se extravió y simboliza el problema de la falta de un archivo sistemático que preserve la rica historia de la pesca en el país, lo cual ha generado un vacío cultural por el desconocimiento y la desconexión de la sociedad con su historia fluvial, sus tradiciones y los saberes heredados.
Pescar tu especie favorita te puede convertir en un infractor
Muchos pescadores en España se enfrentan a una sorprendente paradoja: algunas de las especies más populares y buscadas están incluidas en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras.
Esto implica que la ley obliga a los pescadores a sacrificar los peces capturados, lo que va en contra de la práctica actual de "captura y suelta", un código ético promovido por muchas modalidades de la pesca continental.
Esta situación ha generado un conflicto profundo y "tensiones" entre el colectivo de pescadores y la administración. El choque de visiones ha provocado protestas multitudinarias y un prolongado debate legal y social que aún persiste. La ironía es evidente: una actividad que fomenta el contacto y el cuidado de la naturaleza pone a sus practicantes en una posición de conflicto directo con las normativas de protección ambiental.
Una comunidad que se siente ignorada y desconfía de la gestión
El estudio no solo revela datos, sino también sentimientos. Y uno de los más claros es la profunda desconexión entre la comunidad de pescadores y las administraciones públicas que regulan su actividad.
Uno de los datos más reveladores de la encuesta es el fuerte desacuerdo de los pescadores con la afirmación de que "el dinero generado por la pesca se reinvierte en el sector". Esta percepción no es una queja aislada, sino el síntoma de una falta de diálogo y de la sensación generalizada de que su opinión y su experiencia no se tienen en cuenta por quienes toman las decisiones.
Los pescadores son a menudo los primeros en detectar problemas ambientales en los ríos, como vertidos ilegales, mala calidad del agua o el impacto de las presas. Aunque son "centinelas de los ríos", su experiencia rara vez es considerada por las autoridades, perdiéndose una valiosa fuente de información para una gestión más eficaz y conectada con la realidad.
Conclusión: ¿Y si empezamos a escuchar?
Lo que emerge de este estudio masivo es el retrato de una España fluvial llena de contradicciones: una actividad que mueve economías rurales en silencio y atesora un patrimonio cultural olvidado, mientras que sus practicantes se ven atrapados en paradojas legales y claman por ser escuchados por la administración.
Sabiendo todo esto, ¿qué podría cambiar para nuestros ríos y zonas rurales si, como sociedad, empezáramos a valorar y escuchar de verdad a los pescadores?

